3 de febrero de 2012

De mayor quiero ser sumiso

Desde la ventana de mi habitación tengo unas maravillosas vistas de uno de los muchos colegios que salpican la geografía de Madrid. No serán las mejores vistas en el sentido poético de la palabra pero desde luego son totalmente reveladoras sociológicamente.

Lo más molesto de tener por vecino a un colegio no son las eternas doble filas o los incesantes claxons de los coches a la hora de la salida, ni siquiera los gritos de las niñas y niños. Lo más duro de asomarme a la ventana y tener un colegio enfrente es observar a tantos niños y niñas reproduciendo invariablemente los patrones de esta sociedad.

Saber que dentro de esas aulas los pupitres se convierten en ataúdes de sueños, que cientos de niños están siendo educados en la violencia de la dominación y cientos de niñas acostumbradas a ser sumisas y conformarse con la políticamente correcta paridad que nos ofrecen los políticos, aprendiendo que en este mundo mandan los malos y que se conviertan en futuros cabrones en vez de crecer queriendo cambiarlo, saber que el ejemplo de valores transmitido es el de futbolistas analfabetos, niñas y niños interiorizando las expectativas de futuro que les ofrece este sistema inhumano para que el día de mañana, una vez frustrados, asuman su condición de ganado. En definitiva lo más doloroso es observar como el triunfo de este sistema educativo es el fracaso escolar.

Necesitamos replantearnos la educación, porque jamás debemos olvidar que la educación es la base y por eso no nos debe extrañar que sea lo que más se esfuerzan en destruir. Ante las imposiciones del poder, alternativas humanas.


3 de enero de 2012

Otro manido post sobre consumismo navideño

Ciertamente es un tema bastante manido, pero no por ello deja de ser una gran verdad que conviene recordar.

¿Cuánto vale nuestro amor hacia alguien querido (y no tan querido en algunos casos)? ¿Quizás un perfume? ¿Una corbata?...Pero una vez pasadas estas fechas no estamos a salvo. San Valentín, día del padre, día de la madre (burdo hasta decir basta, pero como oses criticarlo te conviertes en un enemigo de la igualdad). Todas y cada una de ellas destinadas a ensalzar algo a golpe de consumo.

Lo peor de todo es que la mayoría de la gente caemos en la engañifa de materializar nuestros sentimientos en días concretos y con productos banales. Desde pequeñines mamamos ese adoctrinamiento tan burdo y a la vez tan perfecto al que nos somete una sociedad capitalista y superficial.

En fin, creo que a grandes rasgos se entiende el mensaje que pretendo transmitir, nada nuevo bajo el sol. Y mi propósito para este año entrante será librarme de viejas costumbres impuestas por esta sociedad a la que detesto.

Por la lucha cotidiana, salud!

31 de diciembre de 2011

Año nuevo, ¿misma mierda?

Un año que se va, un año de intrascendencia en el que muchas cosas han cambiado para que todo pueda seguir igual. El 15-M, elecciones...Otro año en el que hemos vividos engañados y que hemos engrasado con nuestras desgracias, nuestra ingenuidad y nuestro dinero la gran rueda del mundo para que pueda continuar girando otro año. Otros doce meses en el que el noble, luchador y glorioso pueblo español estará más pendiente de la abolición de la ley antitabaco que de sus cadenas.

¿Todo ha sido malo? Ni mucho menos. Pero hay que ser justos y admitir que a no ser que las alegrías vengan a nivel personal el computo general de la situación global es, hablando en plata, una puta mierda. Evidentemente si eres otro lobotomizado todo es mucho más fácil y más mejor.

Esperemos que el 2012 sea un año de cambios. Mientras ellos sigan queriéndonos dóciles nosotros intentaremos alzar la voz. Seguiremos tratando de romper las cadenas, primero mentales y después físicas, que nos atan a esta existencia gris y vacia.

Os deseo a todos mucha insurrección en nuestras vidas durante el próximo año. Y la salud para llevarla a cabo claro.

2 de diciembre de 2011

La prohibición del cannabis o la hipocresía social

Imaginad despertar un día y leer extrañado en el periódico o escuchar atónito en la radio o televisión que el gobierno, es más, no sólo nuestro gobierno sino la mayoría de gobiernos del mundo han prohibido una planta. ¿una planta?. Evidentemente muchos de nosotros nos preguntaríamos el inevitable ¿por qué?.

Tal caso es el del cannabis. Pero claro, la respuesta a porque está prohibida está clara: es una droga. Pero quizás y sólo quizás eh, el cannabis haya sido satanizado al margen de sus propiedades psicoactivas. Para ello remontémonos un poco en el tiempo.

Examinando los indicios arqueológicos del cannabis que se remontan al 8000 a.C. El cultivo del cannabis ha sido como el de cualquier otra planta resultando que el cáñamo tiene infinidad de usos tanto industriales como medicinales. Dos de sus usos más llamativos es como perfecto sustituto de la madera para la fabricación del papel al igual que sustitutivo del algodón para elaborar tejidos más resistentes (los primeros vaqueros Levi estaban fabricados con cáñamo).

La primera ley prohibicionista surgió en EE.UU en 1910. Esto se debe a dos circunstancias. La primera de ellas fue la exportación de la planta por un grupo de mormones que regresaban de un viaje a México donde el cáñamo era muy habitual. Por supuesto la iglesia no tardo en encontrar al maligno en aquella planta. Por otro lado, y con México también como protagonista, el magnate Randolph Hearst perdió unos cuantos miles de acres destinados a la producción de papel que le fueron expropiados por Pancho Villa. Viendo peligrar Hearst sus beneficios en la industria se hizo adalid de la campaña de desprestigio de la planta presentando el cannabis como una sustancia devastadora socialmente y aliñando sus diatribas con componentes racistas que alertaban del peligro de negros y mexicanos convertidos en bestias por los efectos de la marihuana.



Las esferas políticas más conservadoras no tardaron en apoyar la causa de Hearst (llegando a extremos de puritanismo como la famosa Ley seca). La industria petroquímica que acababa de patentar el nylon y los tejidos de cáñamo eran un peligro para su monopolio. También se unió a su cruzada la industria farmacéutica que siempre pensando en el bien de la humanidad quería ocultar sus descubrimientos acerca de las propiedades medicinales del cannabis. ¿Cultivar nuestra propia medicina? Por Dios, mucho mejor mantenernos esclavos de sustancias de laboratorio más adictivas y con muchas más contraindicaciones (basta con leerse cualquier prospecto).

Espero que esta breve retrospectiva que he tratado muy de soslayo sirva para esclarecer el porque de la absurdez tanto de esta prohibición como de tantas otras. ¿Que hay gente que se coloca con el cannabis? Pues claro, pero por esa regla de tres se debería ser mucho más restrictivo con el alcohol y el tabaco, sustancias infinitamente más peligrosas y que sin embargo se las da bola socialmente.

Ya sabéis, la próxima vez que necesitéis a las fuerzas de seguridad y no aparezcan pensad que están ocupados con peligrosos delincuentes que atentan contra la salud pública fumándose un canuto en un parque.

¡¡A la hoguera!! Una peligrosa camiseta de cáñamo

18 de noviembre de 2011

Para la jornada de reflexión

Se acercan las elecciones. Elecciones, esa palabra que hace que los demócratas eyaculen de placer, la fiesta de la democracia. Esa fecha clave en la vida de los ciudadanos que con su voto pueden ejercer su poder...en fin, todas esas tonterías que nos han ido inculcando desde nuestra más tierna infancia. Disfrazando de libertad y otras palabras bonitas el ejercicio de un derecho que únicamente perpetúa el sometimiento de la mayoría a una élite iluminada.

No solo nos instan al voto, sino que para más inri nos bombardean con memeces para que votar sea la única opción, da igual a quien votes...¡pero vota!

Durante otros cuatro años (o los que se tercien) gobernará “la derecha” para que cuando ya estemos hartxs, en vez de despertar, hagamos ascender “a la izquierda”. Y así ad eternum, perpetuando un bucle en el que nos dejamos engañar por la misma basura que se esconde tras distintos eslóganes.

Pero la solución es muy sencilla. No votes, no entres en su juego y demuéstrales tu disconformidad. Hazles saber que el único poder reside en nosotrxs y que para nada les necesitamos. Haz un ejercicio de pensamiento crítico . Desconecta de la televisión y su basura. Piensa en lo que quieres para ti, para tus hijxs, para la humanidad y si esos objetivos están dentro de un programa electoral.



No hagas el juego a un grupo de personas que a los únicos que sirven es a la cada vez más poderosa burguesía financiera. Seamos conscientes de que nosotrxs mismos somos los que mantenemos este régimen de servidumbre voluntaria.

Hagamos que por una vez la jornada de reflexión sea eso, una jornada de reflexión.

11 de noviembre de 2011

Libros que no debería leer el perfecto ciudadano #2

Vuelvo a la carga con uno de esos libros que tienen la fea costumbre de hacer pensar.

El autor del libro que hoy nos atañe es Philip K. Dick, autor californiano de ciencia ficción. Pero no esa ciencia ficción de space operas, héroes intergalácticos, etc. Una ciencia ficción que mira más hacia la humanidad que hacia los confines del universo. Cada libro o relato de Dick es un dardo directo hacia la condición humana. Dick vivió en el contexto de la Guerra fría en los EE.UU, pero lejos del maniqueísmo al que estamos acostumbrados de soviéticos malos malísimos y demócratas abanderados de la libertad, Dick supo ver la estafa de ambos para no dejar títere con cabeza.

Entrando en harina, La penúltima verdad sitúa a la humanidad en plena 3ª Guerra Mundial, el grueso de las personas viven hacinadas en búnkeres bajo tierra mientras en la superficie quedan los altos mandatarios, tanto políticos como militares, cuya tarea es dirigir los ejércitos de robots que libran la guerra que ya dura 15 largos años.

Las personas que viven en los búnkeres trabajan como esclavos fabricando los robots que deberán combatir en el exterior, inhabitable por culpa de la radiación. Su único contacto con la superficie es un comisario político y la pantalla (siempre una pantalla) en la que se emiten las noticias de guerra.

Como ya nos podemos imaginar, la cosa en realidad es bastante diferente. La guerra terminó hace mucho tiempo, y el mundo es un nuevo jardín del Edén para uso exclusivo de una élite humana cuya principal misión es mantener engañados a millones de personas para que sigan fabricando los robots que ellos utilizan como sirvientes.

La penúltima verdad es un libro sobre la manipulación como arma, con una trama compleja que va más allá de la breve sinopsis de arriba.

Como siempre, los libros no son sólo libros. ¿Acaso pensamos que nosotros estamos a salvo del engaño? Si ya en 1964, fecha en la que Dick publicó esta novela, era factible un engaño a nivel global ¿Qué no es posible hoy día con toda la tecnología que está a disposición de los que manejan el mundo?. En una sociedad en la que nuestra gran ventana al mundo es la televisión e internet ¿Cuál es el límite entre la realidad y la ficción?



4 de noviembre de 2011

Veganismo. ¿Opción personal o consecuencia del pensamiento libertario?

Tema polémico este del veganismo, y cuando se imbrican el veganismo con las ideas libertarias podemos tener un debate bastante acalorado. Evidentemente no vengo a dar la solución, ni a decir lo que nadie debería hacer. Daré mi opinión como libertario y vegano.

Es un argumento común decir que es una opción totalmente personal y más cuando defendemos una sociedad basada en la libertad. ¿Quién es nadie para decir lo que podemos o no podemos comer?. Hasta ahí estoy totalmente de acuerdo, nadie nos puede decir en que basar nuestra alimentación. Pero yo no hablo de imponer, hablo de un cambio de mentalidad. De reflexionar sobre el asunto sin ideas preconcebidas.




Una de las claves es pensar a quien beneficiamos cuando consumimos productos animales. Por regla general es a industrias alimenticias, que como buenos capitalistas siempre tendrán los beneficios como prioridad. Cuidar a los animales, proporcionarles un espacio mínimo, etc. es equivalente a menos beneficios para el empresario. A quien tenga estomago le recomiendo visualizar cualquier documental realizado por compañeros de asociaciones por la igual animal y otros colectivos. Estos animales viven en las condiciones más miserables que podamos imaginar, hacinados, sin ver jamás la luz del sol, enfermando y sin recibir un tratamiento mínimo siempre y cuando no afecte al producto, porque al fin y al cabo es a lo que se reducen, seres vivos convertidos en simples productos. Todas estas barbaridades acontecen cada día en esos terribles lugares.

Ahora pongamos el supuesto de que tales industrias desaparecen, la industria ganadera y pesquera ha vuelto a sus orígenes, ahora los animales viven en mejores condiciones de vida, los caladeros no son sobreexplotados, etc. Así todo parecería mucho mejor, que duda cabe. Pero en última instancia el problema sigue estando ahí. Continuamos asesinando seres vivos para nuestro beneficio. Si ninguno de nosotros piensa que las mujeres son menos que los hombres, si ninguno de nosotros cree que un subsahariano es inferior a un europeo...¿Por qué pensar que un ser vivo ha de nacer para alimentarnos? ¿Por qué ha de morir por el único motivo de haber nacido de una especie que no sea la humana?.


Nosotros tenemos la posibilidad de decidir, mantener un estilo de vida cruel que se sustenta en el sufrimiento de millones de seres vivos o tomar la alternativa. Pero no olvidemos que ellos no tienen ninguna alternativa.

Solamente he tratado el tema de la alimentación por tratarse del más polémico y en el que más cuesta crear conciencia. Pero nuestro desdén hacia la vida de otros animales se da en muchos otros ámbitos. Desde la experimentación con animales pasando por el entretenimiento a su costa.